Otras dimensiones humanas de la vida revolucionaria de Iván Rodríguez

Por:
Francis Santana.

Al conmemorarse el día de hoy 7 de noviembre, el segundo aniversario de la partida física del hermano y camarada de siempre, Iván Rodríguez Pilier, he querido escribir algunas ideas sobre aspectos de su vida que es muy probable que pocos conozcan.
Respecto a Iván se ha hablado, de su valentía frente al enemigo, de su perseverancia en la lucha revolucionaria durante toda su vida y de su solidaridad sin límites con los pueblos y naciones del mundo que luchan por su emancipación.
También se ha opinado muy positivamente y con sobradas razones, de su constante vocación unitaria en un medio marcadamente sectario.
De Iván hemos hablado de su temple inquebrantable frente a las torturas en la cárcel y de su férrea ideología revolucionaria de atreverse a internarse en nuestras montañas a trabajar con los campesinos.
Y es de conocimiento, su participación heroica en las guerrillas encabezadas por el inmenso Manolo Tavarez y en la guerra de abril liderada por el Coronel Caamaño.
Todo eso ha sido tratado ampliamente, pero hoy quiero hablar de otros aspectos menos conocidos, aunque no de menor importancia.

1- Iván fue un revolucionario profundamente honrado, llegando a ser en múltiples oportunidades encargado de finanzas de nuestro Partido, función que desempeñó con absoluta honestidad y transparencia, rindiendo informes detallados hasta de centavos.

2- Fue un revolucionario de una disciplina y de una responsabilidad llevada hasta los extremos.
Durante toda su vida solo dejó de asistir a una reunión de la Comisión Política, una semana antes de su partida y lo hizo por autorización del Partido.
Iván participó, aún en estado de gravedad, en todos las actividades del Partido y del movimiento social, cumpliendo a cavalidad todos sus  compromisos.
3- Fue el revolucionario más humilde que he conocido, porque aún con toda la gloria revolucionaria que había alcanzado por su entrega revolucionaria, nunca actuó con arrogancia, ni ostentación y nunca le pasó factura al pueblo, ni a la patria por sus elevados sacrificios.
4- Iván supo con su ejemplo de revolucionario auténtico, ganarse la admiración de todas las organizaciones, personas, familias y comunidades con las que compartió.
5- Y algo que tal vez muchos no conozcan; Iván junto a su extraordinaria compañera de toda la vida, Doña Mirian Rodríguez, pasó la mayor parte de su vida en medio de la pobreza y de todo tipo de precariedades materiales, sin una queja, sin una vacilación y sin procurar jamás su bienestar individual por encima de la felicidad del pueblo.
6- En una oportunidad un amigo que en el gobierno de Hipólito Mejía llegó a ser secretario de Estado lo invitó a su oficina y le dijo: «Querido y respetado amigo, yo soy secretario de Estado, dime lo que tú necesitas», a lo que Iván le respondió con toda la dignidad que siempre lo caracterizó: «Muchas gracias, agradezco tu hermoso gesto; pero lo que yo necesito y lo que necesita mi pueblo, es la revolución y tú no puedes darnos eso, muchas gracias»
Ese era Iván, un gigante de la revolución, cuyo ejemplo debe llenarnos de orgullo y aprender de su grandeza en todas las dimensiones.
7- En otra oportunidad, luego de la división del Partido de los Trabajadores Dominicanos -PTD- en 1986, un alto dirigente de esa organización que se había quedado del otro lado, invitó a Iván a una reunión y le dijo: «Camarada Iván, cómo es que tú te vas a ir al lado de ese grupo de muchachos aventureros en este momento que nosotros hemos conseguido un gran proyecto para financiar el Partido», a lo que Iván le respondió: «Yo no ando buscando riquezas materiales, esos muchachos como usted los llama, son los que tienen la posición revolucionaria correcta y de principio y por eso yo lucharé junto a ellos sin temerle a las dificultades, ni a la muerte».
De ese calibre era Iván Rodríguez, un revolucionario que llegó a ser respetado hasta por sus adversarios.
8- Un año antes de su partida, el Partido Patria para, Todos y Todas -PPT- del cual Iván era su Secretario General, gestionó con el Gobierno de Cuba que Iván fuese atendido en un hospital de ese hermano país. Todo estaba listo para recibirlo en Cuba y en ese momento su compañera Mirian se enfermó e Iván nos dijo: «Yo no puedo irme para Cuba a tratar mi enfermedad, dejando aquí a mi compañera Mirian enferma, denle las gracias a los hermanos cubanos por su solidaridad».
Iván estuvo siempre claro y absolutamente convencido de que nada está por encima de vivir con dignidad, ni siquiera la propia vida.
9- Se ha hablado en abundancia de la entrega incondicional de Iván a la solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo, pero Iván fue la expresión más elevada de la solidaridad humana con sus compañeros y compañeras de partido, con otros revolucionarios y con el pueblo humilde.
Tenía Iván tan elevada sensibilidad social, que visitaba los enfermos, se mudaba para las comunidades por donde pasaban los huracanes y tormentas para estar a su lado en esos momentos difíciles, se preocupaba por los problemas de los demás, sin tomar en cuenta sus simpatías políticas y tenía un corazón tan inmenso que lo ví muchísimas veces darle limosnas a mendigos que en las calles pedían para comer o a otros que visitan nuestro local buscando algún apoyo que Iván nunca les negaba.
10- Y para concluir por hoy respecto a este tema, quiero que todos/as sepan que en los últimos momentos de su vida Iván nos dijo: «Cuiden mucho la unidad del Partido y trabajen duro para unir a las fuerzas revolucionarias, porque sin unidad, no es posible hacer la revolución»
Que el ejemplo y el pensamiento del camarada y hermano Iván Rodríguez, nos ilumine para siempre.
Hay mil cosas maravillosas más que
podemos decir de Iván, porque compartí con él durante medio siglo ininterrumpidamente afrontando todo tipo de situaciones, adversidades y también de alegrías.
Si construyéramos hombres y mujeres a imagen y semejanza de Iván Rodríguez Pilier, de seguro que nuestro caminar por los senderos de la revolución sería mucho más firme y seguro y la conquista y construcción del poder del pueblo, serían objetivos con superiores posibilidades de victoria.
Hace dos años de la partida únicamente física de Iván, porque aún lo sentimos presente en cada lucha y en cada aspiración redentora de los explotados y oprimidos de la tierra.

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