
Por José Corniell L.
SANTA BÁRBARA, Provincia Bahoruco.- En un ambiente de tensión y urgencia, decenas de campesinos y productores agrícolas se congregaron este jueves en el local de Plataforma Vida, en la comunidad de Santa Bárbara (Batey 6), para articular acciones legales y sociales ante lo que definen como un despojo sistemático de sus tierras por parte del Consorcio Azucarero Central (CAC).
Los trabajadores de la tierra denunciaron que las operaciones de desalojo están siendo ejecutadas por miembros del Ejército de la República Dominicana, quienes, según testimonios, irrumpen en las comunidades para destruir sembradíos y utilizar la fuerza contra quienes intentan proteger su sustento.

Señalan los comunitarios que los militares y personeros al servicio del Consorcio ejercen violencia física y detenciones en su contra, además de apresamientos arbitrarios de agricultores de toda la zona.
Aseguran que los efectivos militares prohíben ser grabados y aquellos que intentan documentar los atropellos con sus teléfonos móviles son golpeados y despojados de sus dispositivos.
Precisan qué están siendo despojados de sus plantaciones, las que representan el único patrimonio de las familias locales.
Los líderes agrarios lamentaron que estas acciones «criminales» cuenten con la anuencia de las autoridades competentes.

Manifestaron sentirse abandonados por el Estado, alegando que las instituciones llamadas a proteger al ciudadano parecen estar operando exclusivamente en favor de los intereses económicos del consorcio azucarero.
«Es una acción criminal donde las autoridades solo defienden al Consorcio, dejando a su suerte a los agricultores que lo único que saben hacer es trabajar la tierra para comer», expresan los productores afectados.
La reunión en Plataforma Vida marca el inicio de una serie de consultas para buscar fórmulas legales y de resistencia pacífica que detengan el avance de las maquinarias sobre sus predios.
Los productores hicieron un llamado al Gobierno central que preside Luis Abinader Corona, para que intervenga de inmediato antes de que la situación derive en una tragedia mayor.