
ADESA denuncia que cada día mueren 8.3 niños por deficiencia del sistema de salud. Califica ese hecho de intolerante y exige más inversión, mejor calidad del gasto y cambios profundos en el sistema de salud
Alarmada e indignada por el deterioro de los servicios sanitarios y por los crecientes abusos del Seguro Familiar de Salud, la Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA) movilizará a sus 58 organizaciones sociales para exigir un cambio de rumbo del Gobierno.
ADESA aprovechará la conmemoración del Día Mundial de la Salud, el próximo martes 7, para iniciar un plan de movilizaciones. Concentrará a unos 1.000 dirigentes sociales de todo el país para visitar al ministerio de salud y exigirle al ministro que se ponga al frente de la búsqueda de soluciones a la profunda crisis en que se encuentra el sistema público.
“Exigiremos más inversión y mejor calidad del gasto en salud, creación de unas 3,000 unidades de atención primaria, intervención del Estado para que las Aseguradoras de Riesgos de Salud garanticen los servicios requeridos por sus asegurados y medidas encaminadas a reducir los altos precios de la salud”, explicó Alba Reyes, coordinadora de ADESA.
Dijo que el Ministro de Salud, doctor Víctor Atallah, y el Director del Servicio Nacional de Salud doctor Julio César Landrón, se niegan a dialogar con las comunidades sobre los temas de salud, ignorando que la participación social y comunitaria es imprescindible para una correcta gestión sanitaria.
“No nos han dejado otro camino que la movilización social. Por eso convocamos al pueblo a que salgamos a las calles as reclamar el derecho fundamental a la salud”, explicó.
El acceso de la población a servicios de salud de calidad es cada vez más difícil frente a una crisis del sistema sanitario cuyas autoridades carecen de rumbo, actúan de manera incoherente e ignoran los reclamos de organizaciones sociales para que se atiendan necesidades básicas.
El sistema de salud sigue enfocado en atender enfermedades en vez de poner énfasis en prevenirlas, los centros de la red pública operan con déficit de personal, de insumos básicos y de medicamentos, no funciona el protocolo de referencia y contrarreferencia y el presupuesto de los hospitales a penas alcanza para pagar salarios y atender urgencias. La situación es más grave en el Primer Nivel de Atención donde faltan neveras para conservar vacunas, instrumentos para diagnosticar a los pacientes, medicamentos y capacidad gerencial.
Un ejemplo que ilustra la desatención oficial de la salud es que el Estado presupuestó para el año en curso menos del 2% del Producto Interno Bruto, cifra igual a la invertida en el año 2,000, no obstante, al crecimiento de la inflación y a los altos costos de la tecnología y los servicios profesionales.
En el año 2019 el 14% de presupuesto de Salud se invirtió en Atención Primaria y para este año sólo se invertirá un 9%. Esto habla del desinterés de la autoridades en este campo de servicios.
Como consecuencia del abandono de la estrategia de atención primaria el sufrimiento se está agravando, especialmente en los segmentos poblacionales más vulnerables como niñez, mujeres y envejecientes.
En los dos primeros meses de este año (enero, febrero) el Ministerio de Salud Publica reportó el fallecimiento de 249 muertes infantiles. Esto significa que cada día mueren 8.3 infantes de problemas evitables. El 87% de esos fallecimientos están vinculados a las deficiencias del sistema de salud.
Otro dato que ilustra la crisis sanitaria es el déficit de a atención a pacientes con enfermedades de altos costos. El Estado garantiza, precariamente, el 50% de la demanda de los pacientes con enfermedades cardiovasculares, diabetes, Cáncer y otras.
El Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud actúan cada cual por su lado aplicando política individuales y sin escuchar opiniones técnicas y sin tomar en cuenta a la población y sus organizaciones. No escuchan a nadie.
Es hora de crear un amplio movimiento social que obligue al Estado a virar hacia la salud del pueblo. ADESA se compromete a gestar ese movimiento.

